Bultos que se mueven en perros. ¿Qué son? ¿es grave?

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Un perro es afortunado por muchos motivos. Dos de ellos, particularmente,  generan la envidia de muchos humanos (entre los que nos incluimos, por supuesto…): dormir cuando les da la gana y recibir cientos de caricias en todo momento y lugar. Y tanto acariciamos a nuestro fiel amigo, que es común que detectemos ciertas “rarezas” en su cuerpo, sobre todo algún bulto o dureza. Sucede que, los bultos que se mueven en perros. son muy frecuentes. Por eso si te topas con uno, en principio, no te preocupes.

La mayor parte de las veces, este tipo de lesiones son benignas y no requieren de ningún tratamiento. Sin embargo, cualquier cosa extraña en el cuerpo siempre requiere de  atención y control.

Por eso, hoy te contaremos todo lo que necesitas saber sobre este tipo de bultos, no solo para llevarte tranquilidad, sino también para que sepas qué hacer en caso de toparte con alguno.

Le he encontrado un bulto a mi perro…¿Qué significa?

Nadie puede decirte, a ciencia cierta, que significa una protuberancia corporal a menos que observe sus células en un microscopio. Sin embargo, lo más común es que los bultos que puedes palpar fácilmente en tu perro, sean lesiones de la piel sin complejidad ni peligrosidad.

No perdamos de vista, por favor, que hablamos de bultos que se mueven. Este es el tema central de nuestro artículo de hoy. Y si se mueve, lo más probable es que sea un bulto benigno (veremos con más detalle esto más adelante) y que esté alojado en la piel.

En general, es frecuente encontrarlos en el tórax, abdomen y extremidades. Suelen ser tumores del tipo lipomas o quistes de grasa, muy comunes en perros (no tanto en gatos…).

Lo más importante ante este tipo de hallazgo, aunque muy probablemente no sea nada malo, es consultar a tu veterinario de confianza, quien tiene la experiencia necesaria para reconocer de qué se trata y qué significa.

¿Cómo puedo darme cuenta si es algo malo?

Bueno, como dijimos arriba, la única forma de tener certeza sobre si un tumor o bulto es bueno o malo es analizar sus células. Pero existen ciertos indicios que pueden orientarnos un poquito, al menos hasta ver a un profesional.

Los bultos más comunes y benignos, en general se caracterizan por ser blandos, con terminaciones lisas, suelen moverse al tocarlos, no ocasionan alteraciones en la piel, crecen bastante rápido y duelen, aunque sea mínimamente.

En cambio los bultos malignos, tienen todas las características contrarias: no se mueven, son duros, con texturas rugosas, no generan dolor y pueden provocar manchas en la piel.

Estos son buenos indicadores para una primera aproximación, pero recuerda que en medicina no hay ni blancos ni negros puros, por lo tanto no debemos tomar estas cuestiones como definitivas. La palabra del profesional será clave en estos casos, no dejes de consultarlo, por favor.

¿Qué ocurre si se trata de un tumor? ¿Es sinónimo de algo grave?

bultos en perros mayores

La palabra tumor, aunque nos genere un miedo bárbaro, no siempre significa algo malo. Por lo tanto si tu veterinario la usa, no debes preocuparte (al menos en primera instancia..). Lo cierto es que hay muchos tipos de bultos, médicamente más conocidos como tumores o quistes.

Cuando hablamos de un bulto de grasa, en general hablamos de un quiste. Para verlo gráficamente, podríamos decir que un quiste es una bolsa que contiene algo. Puede ser líquido o grasa, por ejemplo. Los quistes no son malos la mayor parte de las veces, pero de todos modos merecen una mirada entendida.

Los tumores, pueden ser benignos y malignos. Cuando hablamos de tumor, hablamos de una alteración de los tejidos que genera una hinchazón producida por la división y reproducción de las células. No se trata de una bolsa que se llena de cierta sustancia, si no del mismo tejido que se altera.

Ahora bien, no creas que el bulto que encontraste en tu pequeño compañero durante una sesión de mimosas caricias (más envidia...sana pero envidia al fin…) solo puede ser un quiste o un tumor. Pues no. Hay otros tipos de bultos que no caen en estas dos clasificaciones. Te lo contamos enseguida.

¿Qué tipos de bultos existen y por qué se generan?

mi perro tiene un bulto en el cuello

Tipos de bultos hay muchísimos. Pero como estamos hablando de bultos que se mueven en el perro, nos enfocaremos solamente en los tipos que pueden cuadrar dentro de estas características.

Bultos por heridas o contusiones.

Muchas veces, los bultos que se mueven pueden ser de naturaleza eventual y estar originados por un golpe o lesión local de la piel. En estos casos no hablamos ni de un tumor ni de un quiste, solo de una inflamación pasajera del tejido. Veamos qué tipos podemos encontrar dentro de este grupo:

Hinchazón causada por una vacuna.

Seguramente te ha pasado a ti, o tal vez a tu perro, en otras ocasiones. Al colocarle una vacuna, la zona donde recibes el pinchazo, pasado un rato de la aplicación, presenta ardor, molestia y cierto abultamiento. Estas inflamaciones son pasajeras y no implican ningún riesgo.

Bultos por golpes (hematomas).

A causa de un golpe, muchas veces ciertos vasos sanguíneos pueden romperse. La sangre que viajaba por ellos se filtra y se acumula en el tejido blando debajo de la piel (si no lo sabías, ahora comprendes de donde proviene el color violeta rojizo de un hematoma). Estas lesiones no suelen ser muy movedizas pero podrían llegar a serlo dependiendo de la zona del cuerpo donde ocurran.

Inflamación por heridas (abscesos).

Muchas veces una herida que no se curó adecuadamente o un insecto que picó, puede generar en la piel una pequeña infección. Un absceso es, entonces, como una bolsa en la piel que contiene esa infección (comúnmente conocida como pus).

El absceso intenta plantar una muralla de glóbulos blancos cerca de la infección para que no pueda seguir camino hacia otras partes del organismo. Casi siempre la zona del absceso está caliente y suele generar dolor en el perro.

Bultos por otras lesiones de la piel

Papilomas.

Conocidos también como verrugas, suelen aparecer en diversas partes del cuerpo, sobre todo en la boca. Son más comunes en perros ancianos y, en general, son benignas.

Lipomas.

Son otro tipo de tumores de la piel que, en general, se producen por reproducción de células grasas. Son totalmente benignos. Estos tumores son muy comunes en perros y suelen ser de los más “movedizos” porque no se conectan con las capas inferiores de la epidermis.

Quistes sebáceos.

Se trata de pequeñas bolsas debajo de la piel que contienen grasa. Sucede que en piel del perro hay muchísimos folículos pilosos que son, ni más ni menos, que sus adorables pelos.

Cerca de cada folículo hay una glándula sebácea que se encarga de generar lípidos para proteger al pelo. Esa grasa recorre los poros, por lo tanto si un poro se cierra, queda atrapada y comienza a acumularse (casi como un atasco en plena avenida). Esta acumulación genera el el bulto que notamos en la piel.

Otro tipo de bultos “movedizos” en perros.

También, aunque se trate de la menor cantidad de casos, ciertos bultos que se mueven pueden tener otros orígenes más complejos:.

Protuberancias en las mamas de las perras.

En estos casos es vital consultar al veterinario ya que es una de las afecciones más comunes en perras, sobre todo aquellas que no fueron esterilizadas. Los tumores de mamá pueden ser benignos, pero mayormente no lo son.

Nódulos.

En general aparecen en el cuello  y son bultos que se puedes palpar fácilmente. Pueden deberse a deficiencias nutricionales o a una baja de defensas. En estos casos puede ser útil complementar la dieta con suplementos nutricionales Omega 3, aumentar sus defensas con probióticos o pensar en una dieta natural completa.

Ganglios.

Cuando se generan bultos en los ganglios linfáticos responden, en general, a una forma de defensa del cuerpo. Cómo filtran la linfa (sustancia que defiende al cuerpo de patógenos externos) en general aparecen ante alguna infección.

Los ganglios son como ejércitos de soldados que defienden el territorio del cuerpo de “enemigos” externos. Cuando los ganglios se inflaman hay que consultar al profesional y darle seguimiento porque pueden transformarse en adenopatías.

Hernia inguinal.

Otros posibles bultos que podrían aparecen en el perro son las hernias inguinales. Se trata de debilitamientos de las paredes abdominales que ya no pueden contener los órganos y  los dejan “escapar”, generando una protuberancia que puede palparse fácilmente y que puede ser de diverso tamaño. Requiere rápida consulta porque puede llevar a complicaciones.

Tumores de mastocitos.

Los mastocitos son células distribuidas en todo el cuerpo, sobre todo en la piel. Su principal función es la de defensa contra infecciones, sobre todo parasitarias (un segundo ejército de soldados… en el cuerpo hay muchos y todos trabajan coordinados!).

Muchas veces estas células mutan y forman algunos tumores en la piel que pueden ser malignos. Son comunes en perros ancianos y en ciertas razas como el labrador, golden retriever, bulldog y boxer.

Tumores malignos.

Finalmente, estos bultos podrían ser tumores malignos, aunque esto ocurre las menos de las veces y muy raramente en protuberancias que se “mueven”.

Por este motivo es tan importante la visita al médico ante cualquier hallazgo de este tipo. Siempre es necesario descartar cualquier enfermedad peligrosa de la cual el bulto pueda ser solo un indicio.

Conclusiones.

Los bultos que se mueven en perros, son muy frecuentes y el 90% de las veces corresponden a lesiones de la piel que no implican ninguna amenaza ni requieren tratamiento. Sin embargo, no deben descuidarse.

Ante un bulto detectado siempre, a menos que se deba a una vacuna o a un golpe que has visto, requiere la visita al veterinario. El diagnóstico profesional es esencial. Requiere de seguimiento y control para detectar cualquier cambio de tamaño, color o forma. Será necesario, también, protegerlo de ulceraciones y lastimaduras que puedan llegar a infectarlo, sobre todo si sobresale mucho del cuerpo.

Para finalizar, te diremos que aunque un bulto asusta mucho, más que preocuparse es recomendable ocuparse de la situación y resolverla lo antes posible, tanto para tu tranquilidad, como para el bienestar de tu mejor amigo.

Recursos y Lectura Adicional.

  1. Bultos de grasa en perros. Affinity Pet Care.
  2. Diferencias entre quiste y tumor. Mayo Clinic.
  3. Tumores benignos. Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.
  4. Sobre los tumores. Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.
  5. Foliculitis y Abscesos. Manual MSD.
  6. Sobre los hematomas. Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.
  7. Papiloma canino. Affinity Pet Care.
  8. Papilomatosis en perros. Enciclopedia Cubana.
  9. Sobre los Lipomas. Revista AMF.
  10. Glándula sebácea. Wikipedia.
  11. Folículo piloso. Wikipedia.
  12. Nódulos Cutáneos. Wikipedia.
  13. Adenopatía. Wikipedia.
  14. Hernia Inguinal. Affinity Pet Care.
  15. Sobre los mastocitos. SIIC Biomedicina.

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