Mi Perro me ha Mordido. Que hacer, Consejos, Causas y Soluciones

Una de las situaciones más difíciles que nos toca enfrentar a los propietarios de perros, es que nuestro fiel amigo nos muerda. ¿Te ha pasado alguna vez? Si la respuesta es sí, sabes de qué hablamos. Uno suele pensar: “Mi perro me ha mordido…¿Cómo es posible? ¿Qué he hecho mal? ¿Se ha vuelto agresivo? ¿Qué debo hacer? ¿Mi compañero ya no me quiere?”

Si tu perro te ha mordido, lo primero que te diremos es que no es el fin del mundo. En la mayor parte de los casos es una situación que podemos solucionar y que suele ser pasajera. Ningún perro se transforma del mejor amigo al peor agresor en un segundo. ¡Tranquilo!. Tu perro sigue siendo tu amigo después de un mordisco accidental.

Lo importante es saber qué hacer, cómo reaccionar y qué modificar para que no vuelva a suceder. Por eso, hoy te dedicamos este artículo con todo lo que debes tener en mente para que una situación como esta no sea más que una anécdota.

Mi perro me ha mordido: ¿Qué Hago?

Mi perro es agresivo

Antes de contarte que puedes hacer, es importante que comencemos por el principio: intentar comprender el comportamiento del perro y para eso indagaremos en los significados que puede tener un mordisco accidental.

¿Qué significa el mordisco de un perro?

En ese momento inesperado (casi nada más inesperado que tu peludo amigo te muerda….), miles de preguntas pasan como escenas de una película por tu mente. Y todas ellas intentan encontrar una explicación a la situación, intentan identificar qué ha significado la agresión.

Pues, en realidad el significado es simple, tu perro se ha molestado por alguna situación. Por ello, es importante tratar de repasar todo lo que ha pasado en ese rato para que reaccionara de esa manera.

Será muy diferente evaluar a un perro que muerde solo una vez que a otro que lo hace en forma repetitiva. Esta es una distinción fundamental para analizar el comportamiento del can. Veremos a continuación cómo es recomendable actuar en cada caso.

Mi perro me ha mordido por primera vez: ¿Cómo procedo?

Cuando se trata de una única mordida, o al menos de la primera de tu perro, será importante analizar bien el momento y las posibles razones de su reacción. Esto te permitirá tipificar la situación y comenzar, de ese modo, con el primer paso para resolverla: intentar entender por qué tu perro te ha mordido.

Las principales situaciones por las que un perro muerde son las siguientes:

1. Disputa por el lugar dominante.

Como bien sabemos, la naturaleza de nuestros perros proviene de la vida en manada. En esta construcción “social” hay un único lugar para el líder o macho dominante, el famoso perro alfa.

Este concepto viene del estudio de las manadas de lobos salvajes, que nada tienen que ver ya con un perro domesticado. Por eso muchos arriesgan que el tema del macho alfa no es más que un mito en perros.

Pero esa es una discusión que, si gustas, podemos tener otro día. Lo cierto es que aunque existan años luz de diferencia entre un lobo salvaje y un perro de hogar, ciertos instintos naturales siempre quedan grabados a fuego en el ADN.

Mi perro me ha mordido ya varias veces

Es muy fácil corroborarlo. ¿Has visto alguna vez una nueva camada de cachorros? Siempre hay uno que por fuerza o por voluntad, se impone a los otros disputando a su madre o cualquier otra cosa que le llame la atención.

Y esta situación, influye mucho en cómo sea después el perro, más sumiso o más dominante y, por lo tanto, en  la forma de educarlo. Por eso es importante conocer estos comportamientos de los perros cuando los elegimos para ser parte de nuestra familia. Ya se trate de cachorros o de adultos. Cuando eliges adoptar un perro es una pregunta crucial que debes realizar a sus propietarios anteriores o cuidadores.

Bueno, volviendo a nuestro tema central, en los perros domesticados la educación que les damos nos permite ubicarnos a nosotros (los propietarios) en la posición dominante y a nuestros amigos cuadrúpedos no le dejamos mucha más alternativa que obedecer.

En ciertas situaciones, puede ser que tu perro busque cambiar de lugar. Esto puede deberse a que no ha notado en tí la energía de liderazgo que necesita para saber que sigues ocupando ese sitio.

En estos casos, se trata de volver a ubicarte en tu rol y mostrarle que no lo has dejado vacante. Existen muchas técnicas para eso y tu profesional veterinario también te podrá dar algunos consejos.

Esta causa de mordiscos, la disputa por la dominación, puede ser eventual (simplemente te noto muy débil en una situación) o puede transformarse en crónica. Por eso es fundamental actuar enseguida y demostrarle que, en casa, solo hay un rey (y el más lindo príncipe del mundo….¡por supuesto!).

2. Miedo

Otra causa importante de mordidas es que tu perro haya sentido miedo o se haya visto amenazado. En estos casos es importante identificar el motivo que causó ese sentimiento para no volver a repetirlo. Éstas, suelen ser reacciones eventuales y en general, no se sostienen en el tiempo.

Perro ha mordido al vecino

Será esencial reconstituir la confianza en ese momento y trabajar en forma continua para fortalecerla. Para ello puedes usar premios en ese momento, para sacarlo del estado de amenaza y situarlo en uno de tranquilidad, alegría y entrega.

Salir a caminar juntos a diario o jugar un buen rato, son excelentes actividades para trabajar en la confianza. Tanto en la tuya hacia tu perro como la suya hacia tí. No olvides que debe ser recíproco y que los perros todo lo perciben.

3. Dolor.

En algunos casos, el dolor que pueda sentir un perro es probable que desencadene en un mordisco. Quizás, sin saber, tocas alguna parte del cuerpo del perro que está dolorida. A veces puede estar sintiendo dolor interno y, como no puede expresarlo de otro modo, muerde.

Si no puedes identificar ningún motivo por el que tu perro te ha mordido, el dolor puede ser una posibilidad. En estos casos sería una mordida eventual dada por la situación y es recomendable que hagas una consulta inmediata con el veterinario.

4.  Posesión

Este caso podría ser asimilable al de la búsqueda de dominación. Si la posesión que tu perro persigue es de una cosa que le pertenece, entonces pues tal vez quiera demostrar su autoridad sobre ella. Esto suele suceder muy a menudo con la comida, por ejemplo.

Pero más allá que la cosa en cuestión le pertenezca o no, no puede tener actitudes agresivas contigo por disputar una cosa. Por eso en este caso es también importante reforzar el liderazgo para que no se transforme en una situación permanente.

5. Instinto maternal

Este causal es el que tal vez nos resulta más “natural”. Si eres mamá o papá, pues sabrás que ante cualquier mínimo peligro de tus pequeños (o no tan pequeños…) todos tus radares se activan y estás dispuesto a cualquier cosa para evitarles un daño.

Perro me muerde

Bueno, en cuanto a instinto maternal, las perras son parecidas. Ante cualquier mínima amenaza de sus cachorros, simplemente actúan, mordiendo como defensa. Este tipo de mordida es la que más debemos aceptar y respetar. Simplemente debes darle su espacio a tu perra y esperarla a que esté lista para dejarnos acercar a los pequeños.

6. Consecuencia de una situación

Otra posible causa de una mordedura es la situación en que el perro se encuentre. ¿Qué queremos decir con esto? Pues bien, que si estás jugando a quitar la pelota o el juguete del perro, por ejemplo, en una de esas… ¡zaaasss!. Un mordisco con algo de ímpetu que iba dirigido al juguete termina en tu mano.

Esta situación es totalmente accidental, la intención de mordida aquí no existe. Por eso, debes indicarle que tenga cuidado, pero no mucho más que eso.

Mi perro me ha mordido varias veces. ¿Se ha vuelto agresivo?

Cuando las mordidas son múltiples o repetitivas y las causas no pueden identificarse como todas de un mismo tipo, el caso puede ser más complejo. En estas situaciones te recomendamos evaluar el tipo de mordida:

1.  Mordidas agresivas sin contacto con la piel.

Cuando vemos este tipo de “ataques”, en general se trata de un perro que no es agresivo. Sabe reprimir la mordida. Simplemente está tratando de advertir porque alguna de las situaciones que antes vimos lo está perturbando. En general gruñe, muerde al aire o muestra los dientes a modo de advertencia.

Cómo enseñar a no morder a un cachorro

En estos casos simplemente te recomendamos trabajar en la confianza, el liderazgo, las pautas de obediencia. La clave es desarticular las causas que provocan tal comportamiento. Si tras varios intentos perdura el problema, consulta con profesionales del adiestramiento o veterinarios para que diagnostiquen la situación.

2. Mordidas que toman contacto con la piel y apenas lastiman.

Tampoco deberíamos pensar que los perros que apenas dejan una marca en una única ocasión, son muy agresivos. Saben también reprimir su mordida, simplemente que se sienten más amenazados que los primeros. Las acciones a llevar a cabo son las mismas que para el punto anterior.

3. Mordidas con heridas poco profundas.

Si el perro te ha herido, aunque sea con poca profundidad, y no estás seguro de si la situación puede repetirse, lo mejor es consultar a un profesional (veterinario o adiestrador) para que te ayude a comprenderlo y tratarlo.

4. Mordidas con heridas profundas.

En este caso, lamentamos decirlo camarada, pero tu perro puede ser agresivo. Por eso será importante que consultes urgentemente con profesionales. Ojo, hemos dicho que es probable que sea agresivo, pero eso no significa que no pueda revertirse la situación.

Con ayuda de un etólogo canino y mucho trabajo, se pueden modificar casos de este tipo.

Entonces, si mi perro me ha mordido ¿qué debo hacer concretamente?

Perro es agresivo con otros perros

Te diremos que después de la mordida es importante trabajar en dos situaciones y momentos:

Inmediatamente:

Apenas el perro te ha mordido te recomendamos lo siguiente:

  • Mantén la calma ante todo.
  • No castigues al perro.
  • Trata de repasar lo sucedido e identificar la situación.
  • Si se trata de casos de posesión, dolor o disputa del liderazgo, intenta calmarlo de momento y consulta a un profesional.
  • Si se trata de miedo, instinto maternal o accidentes, simplemente trabaja para erradicar las causas de dichas situaciones y muéstrale afecto, intentando relajarlo.

Si hay una herida:

  • Presiona con cuidado para drenar cualquier bacteria que pueda haber quedado.
  • Lavala con agua y jabón.
  • Límpiala con un paño esterilizado.
  • Aplica una crema antibiótica si tienes y sueles usar.
  • Venda la herida para protegerla.
  • Controla su evolución para ver si existen signos de infección. En ese caso consulta al médico.

Esto siempre y cuando el perro esté vacunado, por supuesto, caso contrario siempre debes consultar inmediatamente a un médico por tí y a un veterinario por tu perro.

Momento posterior:

Si se trató de una única mordida, entonces:

  • Trabaja en no volver a repetir las cosas que pudieron causar la situación.
  • Refuerza el cariño y la confianza.
  • Trabaja en tu energía y en tu posición de liderazgo.
  • Realicen actividades juntos.
  • Ayúdale a gastar energía.
  • Enséñale a no morder.

2. Si son varias mordidas simultáneas o repetidas en el tiempo:

En estos casos, no lo dudes, consulta rápidamente con profesionales.

¿Cómo enseñar a un perro a no morder?

  • Muéstrale trucos que le permitan aprender cierta disciplina y obediencia.
  • Intenta repetir las situaciones que pueden estresar a un perro  y trata de mantenerlo tranquilo durante las mismas, premiando su comportamiento.
  • Enséñale a que te deje manipular sus juguetes y comida, esperando mientras lo haces. Premia su paciencia.

Conclusiones

“Mi perro me ha mordido… ¿Y ahora qué hago?” Antes que nada tranquilízate. No eres el primero ni el último compañero de un can que pasa por una situación como esta. Un mordisco puede ser una situación accidental y pasajera. Lo más probable es que lo sea.

Un perro no es agresivo por sí mismo. Lo que puede suceder es que se sienta sometido a situaciones que lo vuelven vulnerable y, por lo tanto, esté tratando de defenderse. Por eso, ante una mordida, lo importante es mantener la calma y no pensar que tu perro se ha transformado en un enemigo, muy por el contrario, sigue siendo tu fiel amigo.

El amor, la paciencia, mantenerte seguro y tranquilo, caminar con tu perro, jugar y compartir tiempo suelen ser los remedios que mejor funcionan. Recuerda siempre intentar, ante todo, comprender a tu perro y acompañarlo. No olvides, tampoco, que un buen consejo profesional a tiempo puede hacer una enorme diferencia.

Recursos y Lectura Adicional

  1. Mi perro me ha mordido: causas y soluciones. Eroski Consumer.
  2. Qué debo hacer si me perro me muerde. El Espectador.
  3. 7 cosas que debes hacer si tu perro te muerde. Televisa.News.
  4. Qué hacer cuando el perro muerde a alguien de la familia. El Tiempo.
  5. Madres caninas: ¿Cómo son con sus cachorros? Eroski Consumer.
  6. Perros agresivos: consejos para detenerlos. Eroski Consumer.
  7. Etologo canino: ¿Cuándo es conveniente? Affinity Pet Care.
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